Smart City: Repensando el mundo desde la ciudad

Smart Tarragona

Hoy me permito iniciar un apartado de artículos de amigos que me permiten piblicar en mi blog.

Creo que compartir estos espacios con personas con les que puedes compartir muchas cosas intelectualmente puede ser muy interesantes.

Con Santi, tenemos la “insana” costumbre de departir la noche de los martes sobre la Fundación Tarragona Smart City, compartiendo una copa de vino y uno de sus Toscanelli.

Este articulo lo escribió para la revista , alternativas económicas y me parece muy interesante , la capacidad de dar un discurso a la socialdemocracia desde el ámbito de las ciudades y de las Smart Cities

Smart City: Repensando el mundo desde la ciudad

 

Santiago Castellà, Director proyectos de la Fundació tarragona Smart Mediterranean City y Profesor de Derecho y Relaciones internacionales de la URV

 

En la primera década del siglo XXI las ciudades se erigen en motores de una nueva revolución energética y tecnológica con el fenómeno de las llamadas ciudades inteligentes, que plantean un conjunto articulado y coherente de transformaciones, en una triple dimensión: en primer lugar, situando la economía del conocimiento y la llamada cuádruple hélice  -universidad / industria / gobiernos / ciudadanos – como cerebro estratégico de una planificación holística y global de la ciudad; en segundo lugar, transformando los modelos tradicionales de relación entre ciudadanos y gobierno municipal, aprovechando las nuevas formas de participación, dialogo y construcción del consenso que ofrecen las TIC’s; y en tercer lugar, unas lógicas de eficiencia energética y de cogeneración distributiva que extienden su discurso ambientalista y de pos abundancia a diversidad de sectores: movilidad, consumo de proximidad(km0), reciclaje de residuos, nuevos materiales en construcción…

Lejos del paraíso orwelliano de una ciudad llena de sensores, capaz de anticipar nuestras decisiones y vigilar nuestras acciones, las smarts cities han devenido en los motores  de una nueva cultura política catalizadora de diversas sensibilidades alternativas: sostenibilidad, austeridad-pos abundancia y decrecimiento mestizaje y diversidad, participación directa y autogestión ciudadana, global/local,…  En cierta manera, diversidad de tendencias altermundistas marcadas por la lógica y la sensatez, pero  marginadas por las dificultades y los costes para su realización, que han encontrado en las nuevas tecnologías y en su desarrollo urbano, el camino para su avance y concreción.

Smart Cities: la revolución democrática

Las ciudades inteligentes plantean el reto de un gobierno abierto, mucho más allá de la llamada e-administración. La distancia entre administrador y administrado desaparece, y el concepto de ciudadano cobra todo su valor al acceder directamente a los datos e informaciones del gobierno y desarrollar sus propias estrategias de vida urbana: así por ejemplo al poner en abierto y on-line los datos de movilidad y tráfico de la ciudad, los ciudadanos diseñan sus propias rutas y horarios para ahorrarse tiempo en sus desplazamientos, resultando estas más efectivas y beneficiosas para el conjunto de la ciudad que las planificadas por los gobiernos de forma centralizada.  El ciudadano deviene en el protagonista y beneficiario de la ciudad Smart, que le convierte en un activo informante y dialogador con el gobierno de los problemas y los retos de la ciudad, y sus actividades ciudadanas, recogidas como datos agregados, sirven de base para el desarrollo de políticas públicas. Es consultado, y se siente participe activo del diseño y funcionamiento de una ciudad nueva, comprometido con la calidad de vida y el bienestar de sus vecinos. El gobierno, al poner todos los datos en abierto, se torna transparente y sus políticas deben responder a la interpretación correcta de los mismos, cobrando así coherencia.

 

Smart Cities: la economía verde del decrecimiento

Frente a las lógicas del despilfarro y el derroche, la ciudad inteligente se plantea un consumo eficiente de los recursos energéticos, y una concepción general basada en la simplicidad, el ahorro y el respeto al medio ambiente. Los hábitos saludables de vida, las zonas verdes, la recogida selectiva de residuos, el reciclaje, el cuidado de la gente mayor, las facilidades para las personas con discapacidad,… se convierten en actitudes características de las Smart. Y vinculado a estas ideas,  próximas a la pos abundancia y al decrecimiento, aparece la iniciativa, los procesos de innovación abierta y las formas de inteligencia colectiva. Los datos en abierto (Open data) permiten que todos se conviertan en inventores de variopintas soluciones inimaginables hasta el momento, que en forma de Apps buscan soluciones eficaces; la ciudad se torna creativa, avanzada, el conocimiento crece, las instituciones docentes e investigadores se abren al trabajo colaborativo y se tornan permeables.

 

Smart Cities: la ciudad global, creativa e innovadora

Las ciudades inteligentes entienden perfectamente el nuevo papel de lo local en el mundo. En un mundo poliédrico y global las ciudades emergen como actores principales de las relaciones internacionales, como centros de crecimiento y desarrollo tecnológico, pero sobre todo como espacios de creatividad, generadores de tendencias y valores con vocación global, y laboratorios de pluralidad y mestizaje identitario y cultural. Acelerados procesos de urbanización, y el diseño de lógicas urbanas basadas en las posibilidades de las nuevas tecnologías, convierten a las ciudades en los centros económicos de un mundo poliédrico, potenciando la integración del binomio global/local. La ciudad como atractora de talento deslocalizado, como catalizadora de procesos abiertos de innovación, como escenario de procesos de inteligencia colectiva, como exportadoras de ideas y generadoras de valor añadido incorporado a la producción industrial clásica, como motor de amplias regiones económicas, y finalmente, la ciudad encontrando en su identidad local las ventajas competitivas para su posicionamiento internacional y global.

 

Gustavo Cuadrado